La Espiritualidad de Jesús Salvando Matrimonios y Familias

La espiritualidad es parte de la teología que estudia el dinamismo que produce el espíritu en la vida del alma, cómo nace, cómo crece, cómo se desarrolla, hasta alcanzar la santidad a la que Dios nos llama y trasmitirla a los demás con la palabra, con el testimonio de vida y con un apostolado eficaz; es decir, integrar doctrina y vida, principios y experiencias. La espiritualidad de JESÚS SALVANDO MATRIMONIOS Y FAMILIAS, está centrada en la palabra de Cristo. Está centrada en Jesús porque es Él quien da la gracia para aquellos que desean salvar sus matrimonios (luchadores y luchadoras) y vean como Dios manifiesta su misericordia en ellos y en sus familias, porque Dios mueve el corazón de aquellos que desean la separación (pródigos y pródigas) para que regresen al sacramento que recibieron.  Este movimiento es una gracia de Dios muy especial, porque Él quiere manifestar su amor y misericordia en medio de mucha miseria humana.  Cuando por la gracia de Dios nos damos cuenta de los errores que estamos cometiendo, entonces inmediatamente viene la luz, que aunque se esté en un túnel muy oscuro o en un agujero muy profundo, la luz de Cristo penetra, como dice el apóstol Pablo, la palabra de Dios penetra hasta el tuétano y es eficaz y hoy está manifestando constantemente que está salvando matrimonios y familias. Es por eso que en este ministerio, se impulsa a quienes quieren luchar por su familia, a fortalecer su espiritualidad porque ella es el camino que debemos seguir para llegar a Cristo, entendiendo que todos esos caminos para llegar a Él comienzan en la cruz. Centrados en la verdad revelada,  Malaquías 2: 14 «Y luego se preguntan: «¿Por qué será?» Porque Yavé ha visto cómo tú traicionas a la esposa que tomaste cuando joven. Ella ha sido tu compañera y con esta mujer te habías comprometido. 15.¿No ha hecho Dios, de ambos, un solo ser que tiene carne y respira? Y este ser único, ¿qué busca sino una familia dada por Dios? No traiciones, pues, a la mujer de tu juventud. 16. Odio el divorcio, dice Yavé, Dios de Israel, y al que hace el mal sin manifestar vergüenza. Tengan, pues, mucho cuidado y no cometan tal traición.»  Proverbios 2: 01 Hijo mío, si recibes mis palabras y guardas contigo mis mandamientos, 02 prestando oído a la sabiduría e inclinando tu corazón al entendimiento; 16 Así te librarás de la mujer ajena, de la extraña que se vale de palabras seductoras, 17 que abandona al amigo de su juventud y olvida la alianza de su Dios. Mateo 19: 04 Jesús respondió: «¿No han leído que el Creador al principio los hizo hombre y mujer 05 y dijo: El hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá con su mujer, y serán los dos una sola carne? 06 De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre.» 09 Yo les digo: el que se divorcia de su mujer, fuera del caso de unión ilegítima, y se casa con otra, comete adulterio.» Centrados en la verdad revelada,  Marcos 10: 07 por eso dejará el hombre a su padre y a su madre para unirse con su esposa, 08 y serán los dos una sola carne. De manera que ya no son dos, sino uno solo. 1ª de Corintios 7: 02 Sin embargo, por el peligro de incontinencia, que cada hombre tenga su propia esposa, y cada mujer, su propio marido. 14 Porque el marido que no tiene fe es santificado por su mujer, y la mujer que no tiene fe es santificada por el marido creyente. Si no fuera así, los hijos de ustedes serían impuros; en cambio, están santificados. Efesios 5: 25 Maridos, amen a su esposa, como Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella, 26 para santificarla. El la purificó con el bautismo del agua y la palabra, 27 porque quiso para sí una Iglesia resplandeciente, sin mancha ni arruga y sin ningún defecto, sino santa e inmaculada. 28 Del mismo modo, los maridos deben amar a su mujer como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo. 31 Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos serán una sola carne. Hebreos 13: 04 Que todos respeten el matrimonio y ninguno manche la unión conyugal. Dios castigará a los licenciosos y a los que cometen adulterio. Se lucha por restaurar a las familias fracturadas, estando incluso en las peores circunstancias, porque como dice la Palabra:  Mateo 19: 26 Fijando en ellos su mirada, Jesús les dijo: «Para los hombres es imposible, pero para Dios todo es posible.» Marcos 10: 26 Jesús los miró fijamente y les dijo: «Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para Dios todo es posible.»